Mostrando entradas con la etiqueta Textos para pensar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Textos para pensar. Mostrar todas las entradas

miércoles, 1 de febrero de 2023

DECIR NO

Que importante es aprender a decir no.

Que importante es respetarse y quererse.

Cada vez que decimos sí a situaciones que no queremos vivir, nos morimos un poco.

No hablo de esas pequeñas cosas que escapan de simples elecciones porque desde ya hay obligaciones y responsabilidades a las cuales no podemos renunciar porque sí. No estoy hablando de eso.

Hablo de esos no más chiquitos, más cotidianos, más insignificantes o que muchas veces pasan desapercibidos. Esos no puedo ir. No quiero. No tengo ganas. No me gusta. No, no y no.

Basta de decir sí cuando queremos decir no. Aprendamos a decir no sin culpa, sin miedo. Aprendamos a respetarnos y a querernos. Ya bastante nos fallan a veces los demás, como para hacerlo con nosotros mismos. Ubicar, poner límites, ignorar lo que no suma, decir no y dormir tranquilos, no debería ser una excepción, debería ser una prioridad para vivir mejor.

martes, 1 de noviembre de 2022

DEJATE QUERER

Te pasás la vida escapando de lo que hace rato querés que te pase. Cada vez que sentís que hay sentimientos o situaciones que no podés manejar te escapás. Por qué? Porque sí, por las dudas. Cada vez que pensás demasiado algo, o a alguien, más lo necesitás, más lo extrañás, más querés vivir ese momento, más querés que te regalen un te quiero. Y te vas.
No querés irte, no querés escapar. Pero te vas, porque sí, por las dudas. Ya sabés de qué se trata, ya te pasó, ya lo viviste.
Ya tenés experiencia en eso de querer y que no te quieran. Ya sabés lo que es dar y que no vuelva.
Y ahí, es cuando tu coraza actúa por vos. Te defiende aunque nada ni nadie te esté atacando. Porque sí, por las dudas.
Y sí, ahí estás, flotando entre esas ganas de que te pase todo, y ese miedo a que otra vez, una vez más salga todo mal, y te equivoques. Y seguís ahí, enojándote con vos por querer dejar de estar y ser así. Y no saber cómo. Y a la vez, sabés y sentís que estás a salvo. Así, nada ni nadie te volvió a lastimar.
Y así vas, viendo como a otros les pasa lo que vos querés que te pase, viendo como otros sienten lo que vos querés sentir. Y te preguntás, como hacen? Ojalá me pase a mí.
El OJALÁ no puede solo, necesita la ayuda de un BASTA. En algún momento, vos, sí, solo vos vas a saber cuándo, vas a tener que buscar el disfraz de valiente y salir a jugártela una vez más. Porque siempre alguien escucha ese grito mudo disfrazado de sonrisa, siempre alguien ve esas ganas disfrazadas de todo bien.
Y vos sabés mejor que nadie que no está todo bien. En algún momento vas a saber cuándo ya estás preparado para que todo eso que merecés te encuentre, te guíe y te impulse a volar y nunca te suelte.
Vos no tenés que buscar, sólo creer que va a llegar, y permitir que todo lo que soñás te encuentre.
Cuando todo lo que hagas, todo lo que sientas te apasione, te llene el alma, el corazón, y te haga feliz, significa que llegó el momento, ese momento de ver tus heridas hechas cicatriz y simplemente agradecer y sonreír.

lunes, 1 de agosto de 2022

DAR

Dar, a veces, duele más de lo que fortalece.
Dar de más. Dar en exceso. Dar porque sí. Dar demasiado. Dar esperando recibir algo a cambio. Dar, dar, y dar para ser necesitado. Dar para algo.
Gente que da tanto, que carga cruces que no le pertenecen. Gente que se ofrece en cuerpo y alma. Gente que se ofrece con el corazón para salvar, rescatar, curar al otro.
Muchas veces, esa gente da por miedo. Y a veces, no nos damos cuenta, o sí, pero no lo queremos ver, no lo queremos escuchar, no lo sabemos sentir o aceptar. Miedo a que si no da, el otro no lo quiera. Da por miedo al abandono, a la soledad.
Entonces, uno da cubriendo cada uno de los espacios, las necesidades, las urgencias del otro. Y quizás, sin darse cuenta se está postulando como imprescindible, necesario, indispensable. Y el otro, acepta. Acepta porque le sirve, le resuelve, le facilita la vida. A veces, agradece, pero no pudiendo devolver lo que el otro le dio.
Un día dice “basta”. Sabe que no puede pagar esa cuenta, esa deuda que ni siquiera él la generó. Un poco enojado y cansado de ser rescatado, grita “basta”. Yo no te pedí nada.
Muchas veces, no nos damos cuenta, pero quien más da, es quien más amor necesita. Quizás ese alguien no sabe pedir, y por eso se disfraza de papá Noel, dando hasta lo que no tiene. Y así el mundo lo conoce por quien es necesitado por todos, pero amado por ninguno.
Amar no es necesitar. Amar es ser. A la gente se la ama por lo que es, y se la necesita por lo que da.

martes, 1 de marzo de 2022

LA ARMADURA

Yo creía que ya no. Pero hoy sé que sí. Que todavía hay personas que aparecen y hacen que la armadura se empiece a oxidar, como en el libro, “el caballero de la armadura oxidada” de Robert Fisher.

A veces, es la vida misma que nos va haciendo ese escudo de metal cada vez que nos pasa una tormenta por encima. Con el tiempo, con los años, con los daños, las heridas, vamos formando capas. Vamos levantando muros innecesarios, en lugares donde tendría que haber lagos cristalinos.

De a poco nos vamos endureciendo, pero sin perder jamás la fragilidad.

La fragilidad es la mayor fortaleza del alma. Es la dulzura del corazón. Es la que nos dice, nos grita a tiempo: si no te abrís, si no te entregás por miedo a que te lastimen, por miedo al dolor, vas a morir en vida.

Y no hay nada más triste que vivir sin poder sentir.

La fortaleza es el amor con que se abre una flor. Es la magia con que se crea una mariposa. Es la fuerza con la que se pide un deseo cuando aparece una estrella fugaz. La flor se abre, la mariposa se crea y la estrella fugaz aparece y se entregan igual a la vida, y cuando son, cuando están, son inmensas, eternas, aunque su existencia dure un suspiro.

A veces, alguien nos hace sacarnos la armadura para siempre, y en este caso, ese alguien sos vos.

A veces, se necesita mucho tiempo y trabajo, y sé que hay gente que no logra sacársela nunca.

A veces, llega alguien como vos, que sabe ver el corazón, detrás de todo ese disfraz, como si no lo tuviera. Y todavía sigo sin entender, como hacés para saber lo que siento sin que yo haya tenido el valor de decir una palabra.

Hoy sé que las armaduras existen para protegernos durante las batallas, pero vivir así, es perdernos las cosas que importan, es olvidar la magia y la verdadera belleza de la vida. Y frente a tanta coraza, el amor, la amistad no puede entrar.

Sé también, que todavía hay gente rota que se vuelve a armar, vuelve a amar. Gente que le sonríe a la vida aunque le duela el corazón, porque sabe que no vale la pena dejarse vencer. Gente que teniendo el alma triste, abraza y cura desde el dolor. Gente que ama con el alma, con el corazón, y se levanta cada día tratando de dar pelea. Gente que hace reír, aunque a veces, no pueda ni siquiera con sí misma.

Esa gente, la que ama desde ese lugar, ama bien a pesar de todo. Esa gente cuando hace feliz, da mucho más de lo que se pueda imaginar.

Sí. Hay personas tristes que lo reparan todo y encima ayudan a armar el mundo.

Y yo creo que vos sos así. Tenés tus propias batallas, y guerras que ganar, y aún así, estás dispuesto a ser mi héroe en este lío, mi salvavidas en este caos.

Gracias por ser como sos, por ser vos.

martes, 1 de febrero de 2022

VIAJÁ

Viajá. Si podés ahorrá, sino juntá las monedas que tengas, y viajá.
Quizás cuando termines de pagar la ropa que te estás comprando, ya no te guste, o no te quede, o simplemente, ya la dejaste de usar. Quizás cuando termines de pagar la casa de tus sueños, la deuda se haya llevado toda tu energía. Quizás cuando termines de pagar el auto, te hayas acostumbrado a caminar. Quizás cuando termines de pagar todas las cuotas de tu celular, TV y PC última generación, te des cuenta que no hay nada más lindo que compartir momentos con la familia y los amigos y mirar películas en el cine. Quizás cuando termines de pagar todos los electrodomésticos, el sommier, y todos los muebles, tengas que cambiarlos porque se empiezan a romper.
Viajá. Mejor comprate una carpa, una bolsa de dormir, una garrafita para la montaña, y viajá.
Viajá. Viajá para enriquecer la mente, el corazón, el alma. Viajá. Conocé gente, culturas, idiomas. Viajá. Viajá para ver, escuchar, y sentir que el amor en todos lados tiene un idioma universal al igual que la música. Viajá. Tirate en el pasto, en la arena, donde sea y disfrutá. Vaciá termos y termos de mate y charla mientras guardás pedacitos de momentos en tu cabeza. Y si no hay plata, viajá igual. Andate debajo de una planta, una frazada, fideos blancos y nada más. Viajá.

sábado, 1 de enero de 2022

ESPECIAL

Hay gente que siempre va a tener una partecita tuya, un lugar especial, en tu alma, en tu corazón, en tu piel. Hay gente que supo ser huella, pero al irse dejó una herida, y hoy, sólo es cicatriz, es parte de tu historia. Hay gente que siempre va a ser presente en tus sentimientos, aunque ya sea pasado en tu vida. Y van a haber nuevas personas, nuevas historias, nuevos sueños por delante, pero nada, absolutamente nada, va a tener la fuerza suficiente como para borrarlas, eliminarlas completamente, siempre ahí, en el fondo de tu esencia, de tu ser van a seguir estando, a tan sólo un deseo, una mirada, una sonrisa, una estrella fugaz de volver.
Hay gente que de repente, se aleja, perdés contacto, sigue su camino, pero tu corazón, sigue reservándole un espacio, un lugar, un amor especial.
Y más de una vez me pregunté, y no encontré la respuesta. No sé cómo hace esa gente para lograr que su nombre siga provocándote algo, que te siga movilizando, y haciéndote sentir algo inexplicable por más distancia que haya, por más tiempo que pase, por más que vuelvas a amar una y mil veces más. Quizás, sea la conexión, ese vínculo que en su momento existió, quizás, sea la piel, la química, no lo sé. Sólo sé que aunque me convenza de que ya no tenés ningún poder por sobre mis emociones y sentimientos, y mucho menos por sobre mí, siempre vas a ocupar ese lugar especial. Sé que si en algún momento la vida otra vez nos hace coincidir a la misma hora y en el mismo lugar, sé que si me mirás y me sonreís una vez más, me van a volver a florecer todos estos recuerdos, y sin dudarlo, correría a tu encuentro y me fundiría en un abrazo bien fuerte y apretado, y te agradecería por haber formado parte de mi camino y sobre todo, de mí.

miércoles, 1 de diciembre de 2021

LOCOS UNOS? O LOCOS LOS OTROS?

Quizás estén locos, los que estudian aquello que les apasiona... Los que viajan por el mundo haciendo arte para sobrevivir... Los que se aceptan tal cual son... Los que se muestran sensibles... Los que confían en todos... Los que dan sin esperar recibir... Los que hablan con ellos mismos en voz alta... Los que bailan en la calle... Los que cantan en la ducha... Los que ríen con ganas... Los que lloran sin miedo... Los que quieren cambiar el mundo... Los que brindan sin motivos... Los que festejan simplemente el estar vivos... Los que sienten más de lo que piensan... Los que rompen las reglas... Los que les duele la injusticia... Los que se enamoran a primera vista... Los que hacen locuras por amor... Los que persiguen sus sueños...
O tal vez también estén locos, los que estudian aquello que les llena los bolsillos... Los que siempre hacen la misma rutina... Los que se critican frente al espejo... Los que se muestran fuertes... Los que desconfían hasta del más bueno... Los que no saben dar aunque les sobre... Los que hablan en silencio... Los que no bailan por miedo al ridículo... Los que no cantan por vergüenza... Los que ríen poco... Los que lloran a escondidas... Los que esperan que el mundo cambie solo... Los que brindan solo a fin de año... Los que no festejan si no hay motivo... Los que dicen todo lo que piensan... Los que cumplen las leyes... Los que desafían a la justicia... Los que no se permiten enamorarse... Los que no hacen locuras por miedo al qué dirán... Los que no persiguen sus sueños por temor a fracasar...
Pero hay una duda que tienen todos: locos unos? o locos los otros?

lunes, 1 de noviembre de 2021

BASTA DE NADA, ANIMATE A TODO

Basta de esperar una oportunidad, salí y buscala, buscala hasta encontrarla. No te quedes ahí sentado. No te das cuenta, pero te estás pisando las alas, las alas que no te ves, pero sabés que tenés porque te están doliendo. El mundo avanza rápido. El tiempo pasa rápido. La vida es fugaz como un suspiro.
Andá, lavate la cara con fe, peinate las ideas, y sacudite la ropa con fuerza para eliminar todo lo negativo. Y salí, salí para llegar primero. A dónde? A donde quieras, a donde tengas ganas, pero hacelo. Qué podés perder?, nada. Qué podés ganar?, todo. Animate, corré si es necesario, pero andá.
Ya lloraste demasiado. No te voy a decir que está mal, porque es necesario, para desahogarse y limpiar el alma, y enfrentar todo lo que viene con más fuerza. Pero ya está, ya derramaste todas las lágrimas que tenías.
Ahora andá, dale, apurate que la vida se va y no te espera.
Escribí, escribí todo eso que tenés ganas de hacer, todo eso que soñás, y leelo, leelo todas las mañanas y hacelo. Metete en el papel así como estás, echo mierda y todo, y salí limpio.
Hacé todo lo que quieras hacer. Dejá de postergar todo, dejá de postergarte, y hacé, soñá, viví, volá, sé feliz.
Si sentís algo, decilo. Si dejaste de sentir, también decilo. No te guardes nada, decilo todo.
Si querés correr y meterle un beso de esos fuertes e inolvidables, hacelo, quizás ella o él esté ahí, esperándote, o no. Pero no vas a saberlo si no lo intentás.
Hacé lo que sientas, no hoy, siempre, porque eso nunca puede estar mal. Dejale los peros y las excusas a los políticos.
Sé fuerte, sé valiente, sé feliz. Mirate, mirá que lindo te ves cuando te reís, y mirá como se despeja el cielo y brilla el sol cuando nos reímos juntos. Basta de nada, animate a todo.

viernes, 1 de octubre de 2021

ETIQUETAS

Tenemos la manía de etiquetar a las personas como si fueran productos de supermercado. El deportista, la nerd, el músico, la gorda, el rengo, el discapacitado. Son todas etiquetas, no quien realmente somos.
Tenemos un nombre que nos identifica. No lo hace la religión, ni el color de piel o la discapacidad.
Con qué necesidad hacemos daño a los demás y también a nosotros mismos? No somos mejores personas así. Antes de hablar de aceptación, integración o inclusión, aprendamos a respetar al otro.
Hace tiempo ser alguien diferente era bueno, ahora esas diferencias nos dividen.
Abrazá tu singularidad. Defendé quien sos, lo que sos. Y Sentite orgulloso por eso.

domingo, 1 de agosto de 2021

SON-RISAS

Somos todo eso que mostramos amar. Somos todo eso que nos apasiona. Todo eso que nos hace latir el corazón con fuerza. Todo eso que nos llena el alma y nos hace felices por lo menos una vez al día. Somos todas esas pequeñas cosas que se nos salen por los ojos y por la sonrisa cuando las contamos. Somos esa canción que nos hace bailar, cantar, reír o llorar. Somos cada una de las infinitas sonrisas que ponemos para hablar de ciertas cosas. De cuantos regalos me hice, de que rico me salieron los mates, de cuanto quiero a alguien.
Una de esas tantas sonrisas tiene el valor de saber que cuento con vos, y vos conmigo.
Una brazo, un beso, un detalle, un gesto, un te quiero, un estoy con vos, siempre dicen verdades. Incluso mis ojos aunque estén dormidos también las dicen. Y ahí me di cuenta que haga lo que haga, diga lo que diga, me basta con sentir para arrancarme el disfraz de rebelde que muchas veces me caracteriza.
Quizás, hay cosas que no hace falta decir. Todos seguimos siendo ese libro que vale la pena ser leído, esa canción que vale la pena ser cantada, esa melodía que vale la pena ser bailada y esa obra que vale la pena ser actuada. Eso es vivir, esa es la vida.
Yo creo que sí. Que es así. Y otra vez estoy sonriendo.

martes, 1 de junio de 2021

TU ESPEJO

Dale. Aprendé a enfrentarte con vos mismo. Sin dudas, sin miedos, sin prejuicios. Somos lo que podemos, y también, lo que elegimos. Somos los errores, pero también, lo que aprendimos. Somos lo que amamos y lloramos. Con lo bueno y lo malo. Pero sobre todo, somos lo que decimos, hacemos, pensamos y sentimos.
Y si estás muy triste y te sentís perdido, agarrá una foto de cuando eras un niño, mirate a los ojos y pedite perdón por haber dejado de sonreír.
Muchas veces, cuando vamos creciendo, nos olvidamos de pedirnos perdón por todo eso que no pudimos entender, por todas esas culpas y responsabilidades que nos fuimos cargando, por todos esos miedos que fuimos llevándonos no solo de nosotros mismos, muchas veces, también miedos de otros. Perdonate por haber guardado silencio frente a la injusticia, por no haberte hecho escuchar cuando fue necesario, por las infinitas veces que quisiste ser más feliz y por hacer lo correcto no lo fuiste, y agradecé a los que nunca te soltaron la mano.
Amate con ganas, con todo. Mandá todo a la mierda y fijate todo lo que pudiste lograr y cambiar.
Guiñate un ojo, sonreí, abrazate fuerte y empezá a caminar. El mundo es tuyo.
Otra vez. Una vez más.
Empezá a ser feliz, sin hacer ruido que posta no hace falta.

sábado, 1 de mayo de 2021

NOS APAGAMOS UN POCO

Nos apagamos un poco.
Cada vez que dejamos de buscar o hacer eso que nos apasiona.
Cada vez que dejamos de creer que con amor podemos construir puentes.
Cada vez que nos vamos a dormir sin esos sueños que queremos hacer realidad con los ojos abiertos.
Cada vez que dedicamos más tiempo a lo que tiene precio que a lo que tiene valor.
Cada vez que nos dejamos convencer de algo razonando con la cabeza en vez de sentir con el corazón.
Cada vez que desperdiciamos tiempo con gente tóxica.
Cada vez que nos perdemos la sabiduría de un niño y las historias de un abuelo.
Cada vez que no nos permitimos vivir como podemos, como nos sale, como sentimos.
Cada vez que rechazamos ayuda porque creemos que podemos solos.
Cada vez que aceptamos la mentira en lugar de exigir la verdad.
Te apagás. Una y mil veces. Hasta que un día decidís nacer. Y como dicen por ahí, a brillar hasta con el alma rota.

viernes, 1 de enero de 2021

Y EN UN ABRIR Y CERRAR DE OJOS...

Y cierto día se te fue la vida.
Sin darte cuenta dejaste de ver a amigos. Tus padres crecieron. Vos creciste sin haber disfrutado.
Sin darte cuenta se te pasó la vida entre las obligaciones, las responsabilidades, la rutina. Entre el laburo que no te gusta, la plata que no alcanza, los sueños postergados para cuando haya tiempo, plata y buena compañía.
Y así, viviendo en modo avión se te fue la vida. Te perdiste abrazos, besos, detalles, gestos, sonrisas, te quiero, al amor de tu vida.
Y si dejás de correr un ratito? Dejá de ver y animate a mirar. Dejá de oír y animate a escuchar. Dejá de razonar y animate a sentir.

martes, 1 de diciembre de 2020

EL DOLOR

El dolor, al igual que el amor es universal.
Cuando nos sentimos angustiados o tristes, la angustia o la tristeza del otro nos hace sentir empatía, aunque la causa sea diferente. De cierta manera podemos compartir las emociones que el otro siente.
Cuando estamos tristes, nuestro dolor lo invade todo, y siempre parece el más grande, el peor.
Muchas veces me sentí incomprendida. Muchas veces creí que mi tristeza molestaba a los demás. Muchas veces pensé que mi angustia lo abarcaba y lo abarcaría todo por y para siempre. Muchas veces me consolé a mí misma con un: ESTO, TAMBIÉN PASARÁ.
En la vida encontré a personas que me ayudaron. Otras, empeoraron mi situación. Infinidad de veces me pregunté: mi dolor se ve? Y entonces, entendí que el dolor al igual que el amor, se siente, pero no se puede explicar hasta que se vive. Y también comprendí que el dolor a diferencia del amor, es invisible, y no se ve hasta que te dejás ayudar.
Durante los años que llevo vividos, transité muchas pérdidas. Amistades, desamores, decepciones. Varias veces, me perdí a mí, y eso creo que es incluso mucho peor. Nunca pude reencontrarme con la que era. Me encontré con una versión distinta de mí misma. Y eso lo hizo valer la pena.
Hoy, aún sigo sin entender por qué las personas son temporales, pasajeras, fugaces en mi vida.
Sentir demasiado, está mal? Dar demasiado, está mal? Cuidar lo que soy, y quién soy está mal?
No lo sé. Y son preguntas que me hago todos los días.
Quizás, la equivocada no sea yo. Quizás, los demás no se permiten sentir. No saben dar, porque tampoco saben recibir. No cuidan lo que son, y quiénes son, porque el mundo está demasiado estereotipado. No lo sé.
Y esta es la historia de la vida mientras duele, y como se sigue viviendo, a pesar de que duela.

sábado, 1 de agosto de 2020

UN CONSEJO

Si hoy pudiera darte un consejo, sería: no te vayas a dormir enojado.
Así de simple como suena, o así de complejo como es. No te vayas a dormir enojado. Ni con vos, ni con un amigo, ni con un familiar, ni con tu pareja, ni siquiera con tu mascota. No cierres los ojos alejado del corazón de quien te quiere, y a quien querés. No siembres distancia. No permitas que florezca la indiferencia.
No estés más de 24 horas mal por un mismo motivo. No te vayas a dormir enojado. No despiertes con el mismo rencor. No esperes el perdón del otro. No te lastimes a vos mismo, y tampoco lastimes a los demás. No te duermas por peleas que no tienen razón de ser. Si realmente duele, es grave, y sentís que no va a sanar, no te duermas enojado.
El odio es un veneno que solo consumís vos. Mientras no sea más que un malentendido, una competencia insignificante, una simple tontería que después ni siquiera vas a recordar. No dejes que el tiempo pase, que todo se agrave, que la distancia se vuelva cada vez más real. No cierres los ojos enojado, puede que un día no los abras nunca más. Que el otro se fue, lo perdiste, no está más. Que el tiempo pasó y perdiste risas, destruiste momentos.
No te duermas enojado, porque si querés a alguien no hay nada mas tóxico que malgastar la vida.