viernes, 1 de abril de 2022

AMOR ROMÁNTICO

Me gusta ver películas cliché, leer libros románticos, escuchar canciones cursis, y me encanta que me cuenten historias reales sobre encuentros. Me hace feliz saber que cada persona es una oportunidad.
Me gusta escribirle al amor, al que pudo ser, y al que quiero que sea, creer que los tréboles de 4 hojas, las pestañas, y cruzar los dedos traen suerte, que las estrellas fugaces y las velitas de cumpleaños cumplen deseos, que si le hablamos a las plantas crecen más fuertes, y que existe el destino, porque hay cosas que tienen que suceder.
Con el tiempo aprendí a hablar de mis sentimientos y hoy no me avergüenzo. Admitirme queriendo a alguien me sale natural, y me hace bien saber que estoy en este mundo En el que pasan cosas tristes todos los días, y yo tengo una vez cada tanto la fortuna de estar sintiendo sólo amor.
Sentir es de valientes. Y la gente que no quiere con todo el corazón quiere mal, insuficiente o quiere poquito. Nadie recuerda a los que quieren poquito, nadie canta canciones, nadie filma películas, nadie escribe libros sobre ellos, porque los que quieren poquito no nos llenan, no marcan la diferencia, no son inolvidables, no son la aguja en el pajar, pasan desapercibidos. Yo no quiero pasar desapercibida. Porque nuestra misión es dejar huella en otras vidas.
Quizás sea intensa para algunos, cursi para otros, empalagosa para todos. Pero es que solo sé ser así, porque el amor si no te llena, no te alcanza. Y las personas no somos recordadas por lo que no dijimos, por la ropa que vestimos, por el cuerpo que tenemos, sino por lo que hicimos sentir. Y para ser inolvidable para una persona, solo te tenés que preocupar por cuidar sus sentimientos, y hacerla sentir única y especial.
El amor no se pinta con grises, porque sobre ese amor nadie escribiría un libro, cantaría una canción, filmaría una película o pintaría un cuadro.
El arte al igual que el amor, es un idioma universal, y también, eterno.

martes, 1 de marzo de 2022

LA ARMADURA

Yo creía que ya no. Pero hoy sé que sí. Que todavía hay personas que aparecen y hacen que la armadura se empiece a oxidar, como en el libro, “el caballero de la armadura oxidada” de Robert Fisher.

A veces, es la vida misma que nos va haciendo ese escudo de metal cada vez que nos pasa una tormenta por encima. Con el tiempo, con los años, con los daños, las heridas, vamos formando capas. Vamos levantando muros innecesarios, en lugares donde tendría que haber lagos cristalinos.

De a poco nos vamos endureciendo, pero sin perder jamás la fragilidad.

La fragilidad es la mayor fortaleza del alma. Es la dulzura del corazón. Es la que nos dice, nos grita a tiempo: si no te abrís, si no te entregás por miedo a que te lastimen, por miedo al dolor, vas a morir en vida.

Y no hay nada más triste que vivir sin poder sentir.

La fortaleza es el amor con que se abre una flor. Es la magia con que se crea una mariposa. Es la fuerza con la que se pide un deseo cuando aparece una estrella fugaz. La flor se abre, la mariposa se crea y la estrella fugaz aparece y se entregan igual a la vida, y cuando son, cuando están, son inmensas, eternas, aunque su existencia dure un suspiro.

A veces, alguien nos hace sacarnos la armadura para siempre, y en este caso, ese alguien sos vos.

A veces, se necesita mucho tiempo y trabajo, y sé que hay gente que no logra sacársela nunca.

A veces, llega alguien como vos, que sabe ver el corazón, detrás de todo ese disfraz, como si no lo tuviera. Y todavía sigo sin entender, como hacés para saber lo que siento sin que yo haya tenido el valor de decir una palabra.

Hoy sé que las armaduras existen para protegernos durante las batallas, pero vivir así, es perdernos las cosas que importan, es olvidar la magia y la verdadera belleza de la vida. Y frente a tanta coraza, el amor, la amistad no puede entrar.

Sé también, que todavía hay gente rota que se vuelve a armar, vuelve a amar. Gente que le sonríe a la vida aunque le duela el corazón, porque sabe que no vale la pena dejarse vencer. Gente que teniendo el alma triste, abraza y cura desde el dolor. Gente que ama con el alma, con el corazón, y se levanta cada día tratando de dar pelea. Gente que hace reír, aunque a veces, no pueda ni siquiera con sí misma.

Esa gente, la que ama desde ese lugar, ama bien a pesar de todo. Esa gente cuando hace feliz, da mucho más de lo que se pueda imaginar.

Sí. Hay personas tristes que lo reparan todo y encima ayudan a armar el mundo.

Y yo creo que vos sos así. Tenés tus propias batallas, y guerras que ganar, y aún así, estás dispuesto a ser mi héroe en este lío, mi salvavidas en este caos.

Gracias por ser como sos, por ser vos.

martes, 1 de febrero de 2022

VIAJÁ

Viajá. Si podés ahorrá, sino juntá las monedas que tengas, y viajá.
Quizás cuando termines de pagar la ropa que te estás comprando, ya no te guste, o no te quede, o simplemente, ya la dejaste de usar. Quizás cuando termines de pagar la casa de tus sueños, la deuda se haya llevado toda tu energía. Quizás cuando termines de pagar el auto, te hayas acostumbrado a caminar. Quizás cuando termines de pagar todas las cuotas de tu celular, TV y PC última generación, te des cuenta que no hay nada más lindo que compartir momentos con la familia y los amigos y mirar películas en el cine. Quizás cuando termines de pagar todos los electrodomésticos, el sommier, y todos los muebles, tengas que cambiarlos porque se empiezan a romper.
Viajá. Mejor comprate una carpa, una bolsa de dormir, una garrafita para la montaña, y viajá.
Viajá. Viajá para enriquecer la mente, el corazón, el alma. Viajá. Conocé gente, culturas, idiomas. Viajá. Viajá para ver, escuchar, y sentir que el amor en todos lados tiene un idioma universal al igual que la música. Viajá. Tirate en el pasto, en la arena, donde sea y disfrutá. Vaciá termos y termos de mate y charla mientras guardás pedacitos de momentos en tu cabeza. Y si no hay plata, viajá igual. Andate debajo de una planta, una frazada, fideos blancos y nada más. Viajá.

sábado, 1 de enero de 2022

ESPECIAL

Hay gente que siempre va a tener una partecita tuya, un lugar especial, en tu alma, en tu corazón, en tu piel. Hay gente que supo ser huella, pero al irse dejó una herida, y hoy, sólo es cicatriz, es parte de tu historia. Hay gente que siempre va a ser presente en tus sentimientos, aunque ya sea pasado en tu vida. Y van a haber nuevas personas, nuevas historias, nuevos sueños por delante, pero nada, absolutamente nada, va a tener la fuerza suficiente como para borrarlas, eliminarlas completamente, siempre ahí, en el fondo de tu esencia, de tu ser van a seguir estando, a tan sólo un deseo, una mirada, una sonrisa, una estrella fugaz de volver.
Hay gente que de repente, se aleja, perdés contacto, sigue su camino, pero tu corazón, sigue reservándole un espacio, un lugar, un amor especial.
Y más de una vez me pregunté, y no encontré la respuesta. No sé cómo hace esa gente para lograr que su nombre siga provocándote algo, que te siga movilizando, y haciéndote sentir algo inexplicable por más distancia que haya, por más tiempo que pase, por más que vuelvas a amar una y mil veces más. Quizás, sea la conexión, ese vínculo que en su momento existió, quizás, sea la piel, la química, no lo sé. Sólo sé que aunque me convenza de que ya no tenés ningún poder por sobre mis emociones y sentimientos, y mucho menos por sobre mí, siempre vas a ocupar ese lugar especial. Sé que si en algún momento la vida otra vez nos hace coincidir a la misma hora y en el mismo lugar, sé que si me mirás y me sonreís una vez más, me van a volver a florecer todos estos recuerdos, y sin dudarlo, correría a tu encuentro y me fundiría en un abrazo bien fuerte y apretado, y te agradecería por haber formado parte de mi camino y sobre todo, de mí.

miércoles, 1 de diciembre de 2021

LOCOS UNOS? O LOCOS LOS OTROS?

Quizás estén locos, los que estudian aquello que les apasiona... Los que viajan por el mundo haciendo arte para sobrevivir... Los que se aceptan tal cual son... Los que se muestran sensibles... Los que confían en todos... Los que dan sin esperar recibir... Los que hablan con ellos mismos en voz alta... Los que bailan en la calle... Los que cantan en la ducha... Los que ríen con ganas... Los que lloran sin miedo... Los que quieren cambiar el mundo... Los que brindan sin motivos... Los que festejan simplemente el estar vivos... Los que sienten más de lo que piensan... Los que rompen las reglas... Los que les duele la injusticia... Los que se enamoran a primera vista... Los que hacen locuras por amor... Los que persiguen sus sueños...
O tal vez también estén locos, los que estudian aquello que les llena los bolsillos... Los que siempre hacen la misma rutina... Los que se critican frente al espejo... Los que se muestran fuertes... Los que desconfían hasta del más bueno... Los que no saben dar aunque les sobre... Los que hablan en silencio... Los que no bailan por miedo al ridículo... Los que no cantan por vergüenza... Los que ríen poco... Los que lloran a escondidas... Los que esperan que el mundo cambie solo... Los que brindan solo a fin de año... Los que no festejan si no hay motivo... Los que dicen todo lo que piensan... Los que cumplen las leyes... Los que desafían a la justicia... Los que no se permiten enamorarse... Los que no hacen locuras por miedo al qué dirán... Los que no persiguen sus sueños por temor a fracasar...
Pero hay una duda que tienen todos: locos unos? o locos los otros?