lunes, 1 de marzo de 2021

AMOR PROFUNDO

No sé por dónde empezar. Voy a empezar diciéndote que falta tan poco, pasó tan rápido. Todavía me acuerdo de ese domingo 16 de agosto cuando viniste a traernos un regalo por el día del niño, un regalo para toda la familia, y sí, lo abrí yo.

Me acuerdo que en ese momento no supe cómo reaccionar. Ni siquiera te felicité, y te pido perdón, pero sabés como soy, en ese momento no supe que hacer, y sabés que no hago nada que no siento.

Hoy pensé en varias cositas que quiero decirte y compartir con vos, hermanita.

Viví tu propia historia. No escuches todo lo que te digan. A la gente le encanta opinar, dar consejos y hacer comentarios que nadie les pidió. Hacé las cosas como vos las sientas, confiá en vos, seguí tu instinto porque sólo vos vas a saber que es lo mejor para Enzo.

Dejá de pensar tanto y animate a sentir. Dejá a la cabeza y a la razón de lado, y escuchá a tu corazón. Dejá que todo fluya. A veces la cabeza es el peor enemigo. Dejá de hacerte preguntas y de cuestionarte todo. Vos vas a saber cuándo tu bebé tenga sueño, tenga hambre, sienta frío o simplemente, necesite un poquito de amor.

Pedí ayuda. No quieras hacerlo todo sola, pedí ayuda cuando la necesites. Sabés que todos vamos a estar para darte amor y así renovar tus energías para que le des lo mejor de vos a tu niño.

Aupalo, consentilo, malcrialo todo lo que él quiera, todo lo que vos quieras, todo lo que ambos necesiten. Crece rápido. Sos lo que Enzo mejor conoce así que aprovechá cada momento.

Con el paso de los días vas a ir aprendiendo y descubriendo cosas nuevas. No tengo ninguna duda de que Enzo será tu mejor maestro. Y como te dije antes, viví tu propia historia. Las experiencias de otros ayudan, pero viví las tuyas que además de ser propias, serán únicas.

Sé que serás una hermosa mamá. No busques perfección, solo paz y felicidad. Sé que todo lo nuevo da miedo, es difícil no poder tener todo bajo control, pero sé que vas a poder y juntos van a saber entenderse y poder así encontrar el equilibrio.

Nadie enseña a ser madre, pero para él siempre serás la mejor! Disfrutá! Ya verás que Enzo va a ser lo más lindo y lo mejor que te pudo pasar en la vida!

Y como dice “canción de cuna” de Los Piojos:

...Le pedí al señor

Que me diera un amor

Nunca pensé sería tan profundo...

lunes, 1 de febrero de 2021

MI PEQUEÑA MAI

Te deseo abrazos que unan tus partes rotas, abrazos que sean hogar. Amigos que te amen por lo que sos, por quien sos. Te deseo amor. El amor que podés dar, el amor que te quieran regalar, mientras más sencillo, más profundo es. Que nunca te falte un abrazo, un te amo, un estoy con vos. Te deseo miradas transparentes, de esas que no necesitan decir más. Raspones en las rodillas para que aprendas que las heridas existen, pero que con el tiempo enseñan y sanan. Te deseo risas puras y cristalinas, llenas de esa alegría que muchas veces a los adultos nos hace falta. Sonrisas eternas que reflejen tu felicidad contagiosa. Sueños, muchos sueños, porque aunque no se cumplan todos, lo importante es creer, soñar. Deseo que siempre tengas la posibilidad de elegir quien quieras ser.

Pero sobre todas las cosas, deseo que disfrutes cada paso, que no sientas apuro por crecer, pero que cuando lo hagas, nunca dejes de ser alguien que mira el mundo con curiosidad, con inocencia y esperanza. Alguien que mira al mundo con los ojos de quien sabe encontrar la magia en las cosas simples, aunque afuera el mundo sea un caos.

Nunca dejes de despertar con el sol en tu alma y el arcoíris en tu corazón!

Feliz cumple mi pequeña Mai! Felices 3 años! Gracias por tanto amor, por describirme el mundo a través de tus ojitos, muchas veces sin darte cuenta! Y sobre todo gracias a tus papis por permitirnos verte crecer y juntos formar una gran familia! Te amamos eterno, infinito!

viernes, 1 de enero de 2021

Y EN UN ABRIR Y CERRAR DE OJOS...

Y cierto día se te fue la vida.
Sin darte cuenta dejaste de ver a amigos. Tus padres crecieron. Vos creciste sin haber disfrutado.
Sin darte cuenta se te pasó la vida entre las obligaciones, las responsabilidades, la rutina. Entre el laburo que no te gusta, la plata que no alcanza, los sueños postergados para cuando haya tiempo, plata y buena compañía.
Y así, viviendo en modo avión se te fue la vida. Te perdiste abrazos, besos, detalles, gestos, sonrisas, te quiero, al amor de tu vida.
Y si dejás de correr un ratito? Dejá de ver y animate a mirar. Dejá de oír y animate a escuchar. Dejá de razonar y animate a sentir.

martes, 1 de diciembre de 2020

EL DOLOR

El dolor, al igual que el amor es universal.
Cuando nos sentimos angustiados o tristes, la angustia o la tristeza del otro nos hace sentir empatía, aunque la causa sea diferente. De cierta manera podemos compartir las emociones que el otro siente.
Cuando estamos tristes, nuestro dolor lo invade todo, y siempre parece el más grande, el peor.
Muchas veces me sentí incomprendida. Muchas veces creí que mi tristeza molestaba a los demás. Muchas veces pensé que mi angustia lo abarcaba y lo abarcaría todo por y para siempre. Muchas veces me consolé a mí misma con un: ESTO, TAMBIÉN PASARÁ.
En la vida encontré a personas que me ayudaron. Otras, empeoraron mi situación. Infinidad de veces me pregunté: mi dolor se ve? Y entonces, entendí que el dolor al igual que el amor, se siente, pero no se puede explicar hasta que se vive. Y también comprendí que el dolor a diferencia del amor, es invisible, y no se ve hasta que te dejás ayudar.
Durante los años que llevo vividos, transité muchas pérdidas. Amistades, desamores, decepciones. Varias veces, me perdí a mí, y eso creo que es incluso mucho peor. Nunca pude reencontrarme con la que era. Me encontré con una versión distinta de mí misma. Y eso lo hizo valer la pena.
Hoy, aún sigo sin entender por qué las personas son temporales, pasajeras, fugaces en mi vida.
Sentir demasiado, está mal? Dar demasiado, está mal? Cuidar lo que soy, y quién soy está mal?
No lo sé. Y son preguntas que me hago todos los días.
Quizás, la equivocada no sea yo. Quizás, los demás no se permiten sentir. No saben dar, porque tampoco saben recibir. No cuidan lo que son, y quiénes son, porque el mundo está demasiado estereotipado. No lo sé.
Y esta es la historia de la vida mientras duele, y como se sigue viviendo, a pesar de que duela.