viernes, 1 de julio de 2016

EL RECONOCIMIENTO

Muchas veces leí en los diarios, escuché en la radio, vi en la TV y en los diferentes sitios de internet, los 10 twitteros con más  seguidores, los 10 youtubers con más suscriptores, las 10 páginas de facebook con más likes. Y pensé, yo tengo un blog que sólo lo leen unos pocos o nadie, y sabés qué? No me importa!
Yo no pretendo popularidad, reconocimiento, ni tampoco  estar en la lista de los blogueros o páginas más influyentes. Sabés por qué? Porque yo simplemente encontré en estos espacios una manera de expresarme, de ser yo misma. De más está decir, que mi satisfacción personal pasa por  otro lado. Yo escribo para  dejar un poquito de mí en los demás, y no me fijo en si me leen muchos o unos pocos, con que me lea una persona y se sienta identificada con mis textos yo ya soy feliz, ya es un deber cumplido.
Y hoy entendí, que las personas que no buscamos éxito, fama, popularidad o reconocimiento, difícilmente trascendemos en el mundo de los medios de comunicación. Muchos dirán, te falta marketing, tenés que aprender a venderte. Qué? Yo no soy ningún producto de supermercado. Si tengo que dejar de ser auténtica y perder mis valores por un poco de notoriedad, digo no! Gracias!
Todos, tarde o temprano, buscamos que reconozcan nuestro trabajo, y más cuando lo hacemos desinteresadamente y  de corazón, pero hay maneras. Yo  no mido mi esfuerzo, mis logros y mis talentos en likes o seguidores, yo no puedo medir mis capacidades en admiración u opiniones, porque si yo no creo en mí, quién  lo va a hacer?
Las  semillas sembradas hoy, son los frutos de  la cosecha de mañana...

miércoles, 1 de junio de 2016

REAL

Yo soy de esas personas, que piensan que reír llena el alma, nos hace más felices, y nos hace sentir plenos.
Es más, me atrevo a decir que pocas personas me hacen reír tanto como vos.
Vivimos lejos, eso es verdad, pero no podemos estar mucho tiempo sin hablarnos porque lo que sentimos es más fuerte. Soñamos con pasar infinitos momentos juntos, reírnos uno del otro, pasarla bien donde sea y como sea, pero sin dejar de reírnos, bailar y cantar en la calle, sin importar el qué dirán, porque la vida hay que vivirla haciendo todo eso que nos haga felices.
No conozco a tu familia, y vos tampoco a la mía. Ni siquiera te conozco a vos, y vos tampoco a mí, pero a través de las diferentes redes sociales aprendimos a conocernos. Tenés muchas cosas que me encantan y otras tantas que no me gustan ni un poco, pero de eso se trata, no? De aceptar a la otra persona con sus virtudes y defectos, sus errores y sus aciertos, sus días malos y sus días buenos, sus días tristes y sus días felices.
Si hoy, alguien me pidiera que describa nuestra relación con una sola palabra, sin dudas, elijo “REAL”, porque en un mundo donde las máscaras y los disfraces sobran, donde la gente se relaciona por interés, y rara vez porque realmente lo siente, verdaderamente le nace del corazón, donde vivimos en un mundo que confunde amistad con llevarse bien, lo nuestro sobresale porque no hay disfraces, nos decimos de todo y siempre de frente. Lo nuestro es verdadero, no existen intereses de por medio.
Nunca me falles, yo jamaste fallaría.

domingo, 1 de mayo de 2016

MIRADAS

Así como dicen que los ojos son el reflejo del alma, también dicen que una mirada dice más que mil palabras y hay miles de miradas que dicen tanto, que dicen todo.
Están las miradas llenas de felicidad, llenas de vida. Esas miradas que inspiran confianza, complicidad. Esas risueñas, enamoradas. Esas que consuelan, acarician, abrazan y por qué no, también besan. Esas dulces, transparentes, que ablandan hasta el corazón más duro.
Pero también, están las miradas tristes, las que esconden dolor. Esas miradas vacías, llenas de rencor y odio, miradas que asustan, hieren, lastiman. Esas misteriosas, perdidas, indiferentes.
Asimismo, hay otras miradas que pocos ven, que pocos quieren ver. Miradas quizás dormidas, difíciles de descifrar. Miradas que pocos tienen el privilegio de tener. Miradas que saben, que no se ve bien sino con el corazón. Miradas que saben, que lo esencial es invisible a los ojos.
El mundo, está lleno de miradas bellas, profundas, deseosas de ganas de vivir. Ilusionadas, con ganas de ver, de descubrir magia.
Si alguna vez te cruzas con estas últimas, no las dejes ir, llénate de su autenticidad, su esencia. Míralas como si fuese lo último que vas a ver en tu vida, porque esas, sin dudas, van a ser las que salven el mundo.

viernes, 1 de abril de 2016

SEGUÍ, SIEMPRE SEGUÍ

Seguí, caminá a paso firme y dejando huella, que en definitiva en la vida uno cosecha lo que siembra. Seguí, caminá sin mirar atrás, que el pasado ya es historia. Seguí, que no te frenen las miradas de reojo, los dedos que señalan, ni los que susurran en voz baja. Seguí, que no te detengan los que abrazan sin tocar el alma, ni los que besan sin tocar el corazón. Seguí, caminá seguro y sin prisa, vos sos el protagonista, los demás son espectadores, la vida es tu obra y el camino incierto tu escenario. Caminá, sin miedo, que cobarde es el que no se arriesga, caminá, que en esta obra gana el que improvisa, el que actúa el momento, o por lo menos elige hacerlo un bello recuerdo.
Seguí, vos siempre seguí, que el dolor siempre se vuelve sabiduría, que el amor es la mejor respuesta a todas las preguntas, y es más fuerte que todo, seguí, no te preocupes por todo lo malo, si gracias a la fuerza de todo lo bueno, siempre terminás ganando, seguí, vos siempre seguí, porque esas simples cosas de la vida son las que llenan de felicidad el alma y el corazón, y hacen el mundo un poquito mejor.
Seguí, que nada ni nadie te detenga, que si la vida fuera fácil sería aburrida. Viví el ahora, el instante, el momento, seguí, no te entregues a mitades, entrégate por completo, no esperes el momento perfecto, vos hacé de las imperfecciones algo maravilloso. Seguí, no tengas miedo, jugátela, la vida es ganar o perder, lo es todo o no es nada, nunca se empata, nunca es a medias.
Seguí, caminá, que en definitiva la vida es una aventura, un desafío.

martes, 1 de marzo de 2016

Y CIERTO DÍA DIJE BASTA, Y SIMPLEMENTE ME ACEPTÉ

Más de una vez, te oculté, sentí vergüenza de vos. Más de una vez, permití que te agredieran, que se burlaran de vos. Más de una vez, te desprecié frente al espejo. Más de una vez me reí de vos a solas y con los demás. Más de una vez, te humillé, fui cómplice de ese odio sin fundamentos. Más de una vez, exageré tus defectos y tus errores. Más de una vez te evité, te ignoré, te escondí, te negué, deseé que no existieras, que fueras distinto. Más de una vez, quise que fueras de otra manera, no te acepté, te esforcé a ser alguien que no querías ni podías ser.
Y quien dice que hay que ser alto, delgado, o como hay que vestirse? Quién lo dice? Y la gente que no entra en ese parámetro, queda discriminada, excluida, separada, queda fuera. Alguien pensó en esa gente, en su tristeza, su dolor, su angustia.
Entiendo que muchas relaciones entran primero por los ojos, que esa es la primera impresión, pero una persona puede ser muy bella por fuera y ser alguien completamente distinto por dentro, no nos olvidemos que muchas veces, las apariencias engañan.
Nunca falta el que dice, estás gorda, estás flaco, comé más o no comas. Nunca falta el que juzga al otro sin saber.
Hoy digo basta. No me importa el qué dirán, el que pensarán de mí. Hoy te quiero más que a nadie, más que a todo. Hoy quiero que seas parte de mí, y quiero ser parte de vos. Porque juntos somos la que hoy soy, la que fui y la que quiero ser siempre. Porque sí, porque así soy feliz.